Dublín es una de esas ciudades europeas con encanto, que se dejan visitar a pie y donde puedes pasar un fin de semana sin temor a no disfrutar lo suficiente.
Dos días en Dublín dan para mucho, pero sin duda tras tu viaje a la acogedora ciudad irlandesa te quedarás con ganas de más.
Por suerte, las líneas aéreas de bajo coste hacen de la capital irlandesa una de las ciudades de Europa más accesibles desde España, que se presta a escapadas a un precio económico.